Agosto 2008


Me escribe Laura (su blog: “La Cascada de Babel”), comentado una excelente imagen aquí publicada. Sus bien escritas y pensadas palabras me llegan al alma… y las agradezco. Me gustan tanto que no puedo menos que reproducirlas en una nueva entrada:

Muy bueno, sí señor… He llegado a tu blog por casualidad y te felicito: hay pocos no-discapacitados con tu sensibilidad. Soy discapacitada, licenciada universitaria y bibliotecaria en un centro de documentación sobre discapacidad en Galicia y te aseguro que las barreras más difíciles de salvar son las mentales. Y esas, de momento, no se superan con salvaescaleras, porque están atornilladas con prejuicios.

Con toda humildad, muchas gracias, Laura.

Me entero en EFE que AENA ha abierto expediente a la Unión Temporal de Empresas Iberia-Eulen porque no se asistió a una persona de movilidad reducida que llegó a Barajas en un vuelo operado por Air Comet, procedente de Buenos Aires.

Desde el pasado 22 de julio, la UTE Iberia-Eulen se encarga en el aeropuerto de Barajas de la asistencia a personas con movilidad reducida (PMR). AENA ha asegurado que la UTE Iberia-Eulen se hará cargo de los gastos que haya ocasionado este mal servicio y ha lamentado las molestias que este hecho pueda haber causado a las citadas personas.

Según publica un diario nacional, se vieron envueltas en el incidente Alicia Kier, de 75 años, y su hija Patricia Martínez, de 45 y con discapacidad intelectual, que viajaron desde Buenos Aires para instalarse en Granada con su hijo y hermano, respectivamente.

El diario asegura que este último había solicitado a AENA el servicio de asistencia a personas con movilidad reducida y nadie acudió en su búsqueda, por lo que ambas se dirigieron desde la terminal 1 a la 4 por sus propios medios para tomar el vuelo de Iberia a Granada.

La compañía aérea les comunicó que tenían exceso de equipaje y aseguran que “ahí comenzó su calvario”, ya que perdieron el vuelo a la ciudad andaluza porque no sabían hacer la gestión de pagar el sobrepeso y nadie las ayudó a excepción de un falso médico.

Este supuesto facultativo las acompañó a la estación de autobuses de Madrid, donde desapareció con los 100 euros que ambas mujeres le dieron para que les sacara los billetes a Granada.

forges200906.jpg

Es de Forges y se aplica a muchas ciudades y pueblos de la costa… y al mío.