Como andaluz, siento vergüenza propia: sólo las playas de los municipios de Adra, Almería, Carboneras, El Ejido, Garrucha, Mojácar, Nijar y Roquetas del Mar (Almería), Chipiona, Tarifa, Barbate, Conil de la Frontera, Vejer de la Frontera y San Fernando (Cádiz), Motril (Granada), Almonte, Ayamonte, Isla Cristina y Lepe (Huelva), Málaga, Torremolinos, Torrox, Estepona, Fuengirola (Málaga) cuentan con algún servicio para personas de capacidades distintas de las consideradas normales.
Con diferencia, y con relación a su población y turismo, no hay duda de que Almería es la provincia andaluza con mayor sensibilidad hacia el problema. ¡Bien por Almería! Y que aprendan los ayuntamientos de la “Costa del Golf”: no sólo de campos vivimos las personas.