Tui, la conocida localidad pontevedresa a orillas del Miño y fronteriza con Portugal, tiene Cámara de Comercio. Ubicada en en primer piso de un centrico edificio, me sorprendió gratamente por disponer de una plataforma salvaescaleras rectas en la entrada.
Me entero aquí que el Ayuntamiento de Málaga va a subvencionar 20 taxis para que se adapten para el transporte de discapacitados y personas con problemas de movilidad. La subvención es de 12.200 € por vehículo, que, según mi experiencia, es justito pero basta para el coste de la adaptación.
No cabe duda de que es un buen paso en la dirección correcta, pero siguen faltando muchos otros: bordillos accesibles, mayor facilidad para obtener subvenciones por parte de la Junta para instalar salvaescaleras en domicilios particulares, obligatoriedad de subescaleras en locales comerciales y sitios públicos, empezando por la propia Administración… y que cumplan la normativa para que no se den casos como el narrado por Ricardo Gómez en “Sobre Ruedas”.